12/2/12

LIQUIDADO EL CONSENSO ¡RADICALIDAD!

Ya se han roto los tabús, la prudencia y el consenso han quedado atrás, a nadie le cabe duda de para quién gobierna el PP, la servidumbre a los votantes y a la ciudadanía es algo que no entra dentro de los parámetros de este gobierno sociópata, de tal modo que quedamos todos exonerados del voto de moderación que asumimos en la transición.

La aparcada lucha de clases vuelve a estar en vigor, quizás con tanta fuerza y razón como a mediados del siglo XIX, máxime cuando la aspiración no es tanto conseguir llegar a horizontes nuevos, o quizá si, como restablecer los recién amputados derechos laborales.

El nuevo escenario generado por la aberrante reforma laboral del Partido Popular pondrá en el punto de mira el estado de la ética del empresariado que, dadas las circunstancias, cuenta con unas formidables herramientas para reorganizar la estructura salarial y de recursos humanos de sus empresas.

Ante este panorama la clase trabajadora tiene que arbitrar nuevas medidas que contrarresten las posibilidades de actuación de un gobierno abiertamente antisocial y una patronal armada hasta los dientes de recursos coactivos para con los asalariados.

Los partidos de izquierdas tienen que reclamar el protagonismo perdido durante los últimos años y asumir, con la misma radicalidad que lo ha hecho el PP, sus postulados. El tiempo de las medias tintas socialdemócratas ha concluido, la confrontación política y social ha sido iniciada por el gobierno neoliberal del PP.

El seguimiento, control y denuncia de las empresas que sin motivos absolutamente justificados se acojan al nuevo marco legislativo debe ser exhaustivo, de tal modo que inmediatamente detectada la situación se inicien acciones de boicot a sus productos así como dinámicas de protesta y denuncia.

El establecimiento de redes de apoyo social, de alternativas de consumo y el desarrollo de nuevos canales informativos y culturales netamente diferenciados de los medios "oficiales", son necesidad y oportunidad para desarrollar contrapesos a la cultura del consumo y de sumisión al capital.

Independientemente de lo anteriormente expuesto resulta imprescindible establecer un calendario de acciones de todo tipo para conseguir derogar la "reforma laboral", siendo la convocatoria de huelgas generales "in crescendo" una cuestión inaplazable.

Asumamos que solo el 30% del censo electoral a votado a este gobierno, independientemente de su "mayoría absoluta" la legimitidad para desarrollar actuaciones no explicadas en su programa electoral es, como mínimo, cuestionable. Resulta imprescindible movilizar y cohesionar al 70% de ciudadanos que no votaron al PP, así como reconquistar el creciente número de votantes descontentos con la brutal política del gobierno.

Somos más, cada día más cargados de razón y con menos margen para el acomodamiento. No hay tiempo que perder, es urgente organizar un oposición radical y frontal a las agresiones de un gobierno entregado a las grandes corporaciones capitalistas. No dilatemos nuestra movilización ni un solo instante. Desalojemos a estos sociópatas de nuestras instituciones YA.

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